viernes, 1 de julio de 2016

Nosferatu que juega al mus


Corre el año cincuenta de la Era Única. Aparcado el vehículo bajo sombraje de baladres de hoja blanca, se dispone a hacer acopio de cebollas y paisanos (llámame pimiento o bien calabacín) en tienda soto huerta, lugar de la Mediterrània ni libre ni dependiente, de cuyo nombre recuerdo mas no hare mención.
           
Hay pre y post trasiego de ondas intracelulares (de celular a celular) que parecieran guión de celuloide, Bergman, Von Trier o bien Berlanga si hubiera sido albino finlandés. Acostumbrado a tanta banal, a tanta superflua y a tanta aburrida (conversación) no advierte ni en tono ni por tema que Nosferatu es quien le invita a jugar otra partida de mus. Nosferatu por lo pálido, por sutil, tan distinto a aquel denso Belcebú que en otro tiempo le visitara alevoso y nocturno.

Pero trompeta de alguno más de la guarda, cancerbero perhaps de ejecutores emocionales, inundó de ajo pestilente depurativo toda atmósfera respirable, y despertó de otro sueño de seducciones malsanas, buscó de nuevo y entre dos nubes un desfiladero hacia sí.

Luis Cardo

No hay comentarios:

Publicar un comentario